Ubicado en la bahía del cuervo y separado por el Mar de Verde Sur del Marquesado de Cidades Mulleres, Tres Puertos es una región rica en comercio y famosa por negarse a que el Gran Camino Verde Sur-Tsíik Kaaj, pasara por sus poblaciones.
Tres Puertos.- Ciudad regente de la región del mismo nombre y única que no es portuaria, a pesar de colindar con el Mar de Verde Sur. Las familias de Bel y Ezko pertenecientes a los dziú, son los que dirigen los servicios religiosos a Jool, dios de los astros y a Tomoj chi´, señor del manto celeste.
Puerto Velázquez.- Fundado por Tiago Plumaje Negro de Bel Ask, con el objetivo de alcanzar una mejor vía comercial con la zona de El Jade. Es uno de los puertos más activos de Verde Sur, debido a los viajes largos que realizan sus barcos. El nombre oficial es “Puerto de los Hijos de Bel Ask” que pasado al idioma prasino-sureño se ha convertido en “Puerto de Velázquez” o más comúnmente Puerto Velázquez.
Puerto Velazco.- Ciudad-puerto fundada tras la alianza matrimonial de las familias Bel Y Ezko, llamado en un principio “Ciudad Bel y Ezko”. Cuando el puerto apoyó con el transporte de material para la construcción del Sacbé Tux Chii, el camino de los mensajeros en la selva de los monos, llevando las cargas hasta Kajtaltuus, la entonces Ciudad de Beliazko recibió el nombre oficial de “Excelentísimo Puerto Velazco”, por boca y mandato del propio emperador.
Justo al poniente del Gran Camino, a la altura de la Andadura a Tres Puertos, se encuentra el trayecto a El Cruce, una zona principalmente de maestros taraceros, carpinteros, ebanistas, marqueteros y constructores en general. Con una gran extensión de terreno para obtener materia prima suficiente, que incluye el aserradero. Aunque son muchas las casas y cabañas a lo largo del vizcondado, solo dos ciudades son realmente conocidas.
Madeira.- La ciudad de Madeira es famosa por sus gremios, particularmente el Gremio Silva, dedicado a la ebanistería, el Gremio de la familia Carvalho, carpinteros expertos y el Gremio de los Machado, compuesto de taladores. Las construcciones denotan por supuesto que esta es una ciudad habitada por artesanos, con adornos y vistosos tallados en todos los edificios, resaltando el parqué en las casas nobles y por supuesto el Templo Negro de la Madre, con su entrada en cruz y tallado en madera de ébano, erigido en honor a Winak. Recientemente y tras regresar de un largo viaje de exploración, el ilustrísimo Filippo Junior Veira, Vizconde de El Cruce, ha removido del cargo de sacerdotisa mayor del templo, a su hermana Fortunata, nombrando a Iya Dudu, la misteriosa winiík de piel negra que trajo con él como la nueva sacerdotisa del templo.
Siguiendo por el Gran Camino Verde Sur-Tsiík Kaaj, se alza majestuoso El Jade, siendo el corazón mismo del Gran Imperio de Verde Sur, al ser el hogar de la ciudad sagrada de Ya´axiw, capital del reino. De gran renombre son sus viñedos, parrales y jardines de parras de jade turquesa, de donde extraen el tayabak, el aguamiel que se utiliza en los rituales sagrados, así como el Bu’ulche’che’.
La inmensa mayoría de las casas solares de Wíinik, Uuj Kaaj´ e incluso hasta la realeza de entre los Ajaw K’u’uk’um, los Óot éek’ y los Toloc Ts´aak—especies entre el pueblo lagartija— llaman a El Jade, su territorio.
Torreón de Oriente.- Ubicado en la frontera, este fuerte se alza dentro de las murallas del castillo de Lak’in, perteneciente a la familia real. Sin embargo, hace varias décadas que ya solamente se le reconoce como el torreón de oriente, desde que el castillo no alberga ya, más que a algunos cuantos guerreros de las casas nobles, seguidores de la familia del príncipe-sacerdote seguidor del dios Aurum-Cuatli o Aquilaurum, un pequeño culto que adora al Águila del Sol.
Andare.- El pueblo fundado por los primero peregrinos, misioneros y andadores de la región de El Jade. Es gracias a sus antiguos pobladores que se han conectado, debido a la construcción del Camino de Al-Tapir y la Andadura de los Mangos, mucho se dice por la mano directa de los wiínik ma´ax.
Villa de los Mangos.- Este asentamiento se ubica al poniente y es la puerta a los grandes viñedos y jardines de las parras de jade turquesa, así como la zona urbanizada que se encarga de administrar los terrenos de cultivo. El feudo es lo suficientemente grande para albergar una pequeña muralla, la parroquia trinitaria, compartiendo la fe de Aurum, Winak y Zool, así como otras más concesiones atribuidas por poseer el rango de villa feudal, incluyendo su escudo heráldico imperial que la reconoce como “la siempre dispuesta y amable Villa de los Mangos, ordenada por la familia Kiauitl Etxeberri”, siendo esta la única familia de Huixtocihualt noble que se conoce en todo el Gran Imperio de Verde Sur.
La Joya.- Llamada “la ciudad de las princesas”, la ciudad de La Joya puede percibirse desde varios kilómetros a la lejanía, debido a su blanquecina muralla que bordea en forma de hexágono, protegiendo los palacios, templos y las casas de nobles. La arquitectura de La Joya hace honor a su nombre, comenzando con sus calles de taracea de mosaico blanco y azul y continuando con sus edificios adornados con placas de platino y gemas incrustadas de lapislázuli, zafiros y apatitas azules. Familias nobles de los pueblos Uuj Kaaj´, Miis Ts´uul y una familia de los Toloc Ts´aak, hombres lagarto, tienen su hogar aquí. Aunque desde luego muchos dziu plebeyos gustan de quedarse en la zona, no sin ser fuertemente vigilados por una guardia especial de wíinik ma´ax.
Puerto de Péektsil.- Constantemente con llegadas y partidas, Péektsil es el puerto más activo del Archiducado de El Jade. La comunicación desde el Puerto de Tlazca en Tsíik Kaaj con la ciudad sagrada de Ya´axiw se logra mucho gracias a la recepción de mensajes constantes recibidos en este puerto. Misivas y viajeros que provienen del puerto de Kajtaltuus son cosa de todos los días por lo que la vigilancia es constante. No son pocos los soldados y mercenarios Huixtocihuatl que hacen del puerto su residencia, causando cierta admiración en propios y extraños. Además, familias de nobles wiínik con sus guardias bacabob claman Péektsil como su cuna e incluso un grupo de nobles meemech—hombres lagarto— de los ajaw k’u’uk’um, de las casas Pluma Negra, Pluma Verde y Kostiketsali habitan en palacios en el puerto. El resto de la población la componen los miis ts´uul khan y simba, dedicados al comercio, un puñado de dziu y los wiínik dedicados a labores portuarias y la pesca. La mayoría de las salidas de los barcos suelen dirigirse al Marquesado de Tres Puertos o bien al Ducado de Prasinia, aunque por un buen precio, se viaja a donde sea.
Puerto Sur.- Todo aquel que no pertenezca a la nobleza, necesita pasar por Puerto Sur si pretende viajar hacia el Ducado de Prasinia. No son pocos los peregrinos que llegan con deseos de alcanzar ya sea el Gran Templo del Sol, el Templo de las Estrellas o bien la Itzam Can Ain, “La Noble Casa Sagrada en la tierra del lagarto-cocodrilo”. Comunicado por tierra con los asentamientos de El Tapir y con el Puerto de Péektsil, gracias a la extensión del Camino de Al-tapir y conectado con la fronteriza ciudad-puesto del Gran Torreón, en el sur por la Senda Prasina.
El Tapir.- El Castillo de El Tapir se encuentra ubicado justo al oriente de la ciudad sagrada, en el acantilado conocido como el cementerio de los barcos en la Bahía de Duendes. Está comunicado con Ya´axiw por vía del Santo y Sagrado Camino Tzimin-Ya´axiw diseñado para un acceso más pronto a la capital del Gran Imperio de Verde Sur. Célebres son los T´ixbin Tucán, los jinetes muki y dziu que van ataviados con casco, escudo y colores semejando al ave en cuestión, montados sobre sus tupinambás de guerra
Túumbenkaaj.- Una de las poblaciones creadas apenas en el cuarto sol, ubicado a medio camino de Andare y Ciudad Tzimin. Es, de cierta manera, la ciudad puente entre la ciudad de las princesas y la llamada ciudad de los caballeros.